Efemérides: La primera ministra de moda, Rose Bertin

Un día como hoy en 1813 fallecía en Picardie (muy apropiado el pueblo) Marie-Jeanne Bertin, que junto con el peluquero Leonard Autié, crearon para la Reina María Antonieta un estilo propio que jugaron un papel fundamental en la Historia de Francia.

Antecedentes

De orígenes humilde, desde chica fue marchante de arte por pueblos y ciudades hasta que en 1772 (con 25 años) consiguió abrir su propia tienda en la rue Saint-Honoré en parís llamada Le Grand Mogol. En ella ofrecía cofias, casquetes, velos de todo tipo, pañoletas de encaje y batista, guantes bordados, sedas, muselinas… todo lo necesario para cautivar a las mujeres. Fue allí donde pronto se ganó el favor de numerosas cortesanas como la Duquesa de Chartres, que fue quien la puso en contacto con la joven y nueva Reina, María Antonieta.

Amistad con Maria Antonieta

Desde entonces, Madmoiselle Bertin presentaba a la nueva reina las nuevas tendencias dos veces a la semana. Sus extensas charlas y la soledad de Maria Antonieta hicieron que pronto se convirtieran en amigas y confidentes, algo que escandalizaba a propios y a extraños, pues Bertin mostraba abiertamente que no trabaja para la Reina, sino con ella. En los pasillos de Versalles la tildaban de arrogante, despótica e insolente, pero la envidia y la rivalidad sólo aumentaron su reputación.


María Antonieta compraba unos 300 vestidos al año, pues era conocida por no repetir nunca vestuario, y aunque no todos los compraba a su amiga, sí era la fuente de su inspiración. Así, en el plazo de pocos años, los gastos que se destinaban a vestimenta, joyas y lujos similares en la corte francesa se dispararon: María Antonieta se convirtió en una derrochadora y Rose Bertin se hizo de oro. Esta extravagancia en el vestir también se trasladaba a los peinados, y fue aquí donde entró en escena el peluquero Léonard Autié, quien entre otras cosas fue el creador del peinado tipo pouf, que se extendió por Europa como la pólvora.


Moda, pero también peluquería

Trabajando de la mano Bertin y Autié crearon unos estilismos – tanto en moda como en peluquería -  que se convertirían en tendencia en todas partes: el pelo se adornaba, accesorizaba y peinaba en ricas y elaboradas formas (con motivos de todo tipo, incluso navales). De hecho, uno de los peinados más exitosos de Maria Antonieta fue el denominado “Inoculation” en el que hacía gala de haber convencido al Rey de vacunarse contra la viruela o el de “la Belle Poule” que celebraba una importante batalla naval con una miniatura de un barco.


Influencia

Maria Antonieta también pedía a Bertin que vistiera a sus muñecas con las últimas modas y tendencias como regalo para amigas, hermanas o su madre, la Emperatriz de Austria. Estas muñecas pasaron a llamarse Pandores, y hasta el nacimiento de los panfletos de moda eran la forma más usual de comunicar los avances de la moda en las cortes. Esto no hacía más que incrementar la fama de Bertin en todo el mundo, ganándose el título extra-oficial de “Ministra de Modas”.


Clientela Internacional

Pero Maria Antonieta no fue la única reina y clienta de Rose Bertin, quien también vistió a otras celebridades de la época como las reinas de España, Suecia y Portugal, a la Gran Duquesa Maria-Fëdorovna de Rusia, así como a numerosas aristócratas.


Durante la Revolución huyó de Francia a Inglaterra, donde siguió vistiendo a la jet-set de la época, e incluso llegó a volver a Francia, donde brevemente fue la modista de la primera mujer de Napoleón. El problema fundamental es que muchas de sus clientas francesas habían sido víctimas de la Revolución Francesa – dejando enormes sumas de dinero en deudas, pues sus modelos eran de lo más caro del mercado – por lo que poco después de regresar a su país natal cedió si negocio a su sobrina y se retiró, muriendo en 1813.


Las fotografías no me pertenecen, aunque los collages sí. The images are not mine, but the collages are.


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