La culpa fue de la Sophie (y de Instagram)
Cómo una bufanda con capucha me devolvió a las agujas después de cinco años 🧶 Hay obsesiones que llegan sin avisar… y luego está la Sophie Scarf. Esa bufandita aparentemente inocente que empezó a salirme en Instagram una vez. Y otra. Y otra más. Ya sabéis cómo funciona el maldito algoritmo: tú miras cinco segundos y él decide que eso es ahora tu personalidad entera. Pues bien, durante semanas mi personalidad fue la Sophie Scarf. Yo llevaba más de cinco años sin tejer. Seis incluso. Lo había dejado en esa fase vital en la que ya no sabes dónde guardar más piezas (porque, seamos honestas, una puede tener muchos jerséis, pero no infinitos) y además ya me había tejido de todo para mí. Que si el cardigan perfecto, que si el cuello amoroso, que si el gorro “este sí que es el definitivo”. Cerré capítulo y guardé las agujas. Hasta que apareció ella. No sé en qué momento exacto caí, pero llevo diez días absolutamente enganchadísima. De estas veces que dices “solo una vuelta más” y, cuando leva...