Recomendaciones Chez Agnes: Bill Cunningham, una carrera en la moda
Sin embargo, son pocos los que conocen la larga carrera de este hombre afable, y es precisamente lo que él mismo nos cuenta en este curioso libro, de muy fácil lectura, que nos sumerge en una época en la que el glamour y el estilo eran otra cosa. Una época en la que las chicas de Gossip Girl (Lady Waldorf incluida), hubieran quedado como verdaderas aficionadas… una época en la que la inocencia y su creatividad lo llevaron por derroteros muy distintos.
Y es que Bill Cunningham fue mozo de almacén, tendero, dependiente y muy independiente en sus años mozos y antes incluso de tener uso de razón. Utilizó toda su ilusión y ganas para formar parte de un mundo que toda su familia desconocía y no comprendía, para forjar su propio camino. Del mundo comercial – siempre relacionado con la moda – dejó volar su imaginación para vestir las cabezas de las señoras neoyorkinas, y se convirtió en uno de los sombrereros más conocidos y locos de las décadas de los 50 y 60.
Siempre un adelantado a su tiempo y a las tendencias, en la revista Women’s Wear Daily (la biblia fashion del aquel entonces), supieron ver su ojo clínico, y fue allí donde comenzó su carrera como corresponsal de moda viajando por medio mundo hablando de las colecciones y las personas que las rodeaban. Observar fue siempre para él un alimento – a veces, incluso literalmente – y con la crítica social y de moda encontró su siguiente vocación.

Bill Cunningham fue una bella persona que nos ha dejado unas bellas memorias y unos divertidos recuerdos de su juventud que casan a la perfección con el legado visual que nos dejó en su época más adulta. Una forma de entender por qué este hombre sencillo era tan querido, y cómo a pesar de su éxito no se convirtió en un ser vanidoso.
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