Denim Jacket Frenzy


Casual, súper cómoda y combinable, la chaqueta vaquero es la prenda de transición perfecta para la primavera, y es una opción distinta (pero igual de efectiva) a la de la chupa de cuero. 

Su atractivo reside en que son prácticas, ligeras pero resistentes, y abrigan, aunque no tanto como un abrigo. Son también la prenda abanderada del cambio, la independencia y la libertad, palabras todas ellas altamente relacionadas con el movimiento feminista en el que estamos inmersas últimamente. La chaqueta vaquera es, sin duda, una de esas prendas atemporales e icónicas que podemos llevar a cualquier parte sin que desentonen.


La primera chaqueta vaquera se fabricó ¡¡alrededor de 1880!! Y estaba confeccionada con la tela vaquera que servía como materia prima principal de las prendas para los cowboys, ingenieros de ferrocarril y mineros… un público mucho más segmentado que el que las usa ahora. El motivo era su extrema durabilidad, muy útil para los trabajos más exigentes y manuales.


Mucho ha llovido desde entonces, y la prenda ha evolucionado poco a poco hasta convertirse en el fondo de armario que es ahora, pero sin duda alguna, su época más popular fue la década de los 50, cuando era el uniforme oficial de la gente más inconformista. En aquello años, lucir chaqueta vaquera era sinónimo de rebeldía.


En la segunda mitad del siglo 20, la chaqueta vaquera volvió a vivir una nueva “revolución”, estando muy relacionada con la cultura pop. En aquellos años, muchos eran los intelectuales, estrellas del rock, punks, motoristas y músicos de hip hop que las lucían como si de un uniforme se tratara.


En las últimas temporadas son muchos los diseñadores que le han dado una vuelta de tuerca a su "clásico" diseño, llenándola de personalidad con parches y tachas o combinándola con otras prendas más formales que ningún ingeniero de ferrocarril hubiera podido imaginar.

A mí particularmente es una prenda que me encanta ¿y a vosotros?

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