lunes, 6 de diciembre de 2010

Crítica de Harry Potter and the Deathly Hallows


Buenos y festivos días a todos. Aprovechando el puente (acuaducto para mí, que no vuelvo a la oficina hasta el lunes … muahahahahaha(*), hoy os traigo una crítica cinematográfica, que ya llevo mucho tiempo sin deleitaros con un post así.

Lo primero de todo, antes de entrar en la crítica en sí, quiero lanzar 2 mensajes:

Primero, decir que ésta es, sin duda alguna, la mejor de las películas de Harry Potter. Les ha llevado 7 intentos, pero por fin lo han conseguido. Mi más sincera enhorabuena a David Yates y Steve Kloves por el trabajo.

El segundo mensaje va dirigido a todas aquellas personas (especialmente críticos – profesionales o no-) que han calificado la película de oscura, violenta y triste. Si no habéis leído el libro, os recomiendo que lo hagáis sin dilación, pues sólo así entenderéis el por qué de tanta miseria. Como detalles os diré que, aún siendo una película oscura, violenta y triste, se queda muy corta con respecto al libro… sigo echando en falta (no por gusto, pero sí por coherencia) la muerte de algunos personajes... Y para los que hayáis hecho esa crítica, hayáis leído el libro y os hayáis sorprendido… bueno, un gran interrogante.

Dicho lo cual, vamos al meollo de la cuestión:

Como fan de la saga, debo decir que es la pelicula más fiel a los libros. Desarrollándose entre escenas de acción, pero también momentos dramáticos, no carece tampoco de algún guiño divertido o incluso romántico... No había habido una peli tan fiel desde el prisionero de Azkaban y, como os he comentado, me encantó verla.

En esta primera parte de los Deathly Hallows Harry, Ron y Hermione se marchan en busca de los temibles Horcruxes, desconocidos (tanto en forma como en paradero) objetos que contienen trozos del alma de Voldemort y cuya destrucción se hace imprescindible para acabar con él. La búsqueda será difícil y peligrosa. En el camino encontrarán no pocas dificultades que amenazarán no sólo su amistad, pero también su vida y las de sus más queridos, y circunstancias varias que harán de ellos magos más fuertes, y mucho más adultos.

Mientras tanto, el resto del Mundo (muggle y mago) se encuentra también sumergido en la máxima oscuridad. Desde la dictadura del miedo, muchos son los que también tienen amenazada su vida en una situación que a veces recuerda a la del Holcausto (salvando las distancias, por supuesto, que no quiero que me linchéis), una situación que sólo puede acabar de 2 formas: con la muerte de Harry, o con la de Voldemort.

Planteado el argumento, de la película me quedo con varios momentos:

En primer lugar, la trepidante persecución del principio… ¡qué tensión! Y fantásticamente hecha además. Una delicia para los fans acérrimos de la saga como lo es una servidora.

En segundo lugar, me encantó, y repito ME ENCANTÓ la sutileza, la narrativa y el juego de sombras chinescas con las que se llevó a la pantalla el cuento de las Reliquias de la Muerte. M. ya me lo había dicho, pero es que aún así, no dejó de sorprenderme. Simplemente fantástico.



El tercer momento (y no se lo quiero destripar a nadie así que que los que no hayan visto la película no sigan leyendo hasta el siguiente párrafo) es uno muy especial: en medio de la tensión, de la tristeza, del total abandono, Harry invita a bailar a Hermione en la tienda de campaña. No es un momento romántico, pero sí especial. Es un “venga, todo es un asco, pero hay esperanza” y lo han ejecutado cinematográficamente de manera impecable. Porque comienzas riendo, sigues conmoviéndote, y terminas sumergido en la misma desesperación que los personajes cuando acaba. La elección de la canción también es simplemente fantástica (“O Children” from the Nick Cave & The Bad Seeds album). BRAVO. Como he leído en algún lugar “es la quintaesencia de lo bonito (ese bonito que tontea con el ridículo y lo esquiva de milagro y con elegancia).”

Para no ser injusta, he de confesar que quizás para los que no seáis fans de la saga, la película resulte algo difícil de seguir. Entre que la última entrega parece que fuera hace siglos, y los recortes normales de la adaptación al cine de un libro de 700 páginas, es comprensible, pero bueno… avisados quedáis. También he echado de menos a Ginny...

Ains… ¡qué ganas para el final!

(*) risotada malignísima


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4 comentarios :

Sad Eyes dijo...

La veré mañana, pero El Prisionero de Azcaban casi hizo que me saliera del cine. Pese a ser uno de mis libros favoritos de la serie, el punto de vista de Cuarón me pareció completamente érroneo, haciendo que fuera la peor dirigida de la serie (¿a qué venían esas escena bucólicas de paisaje como relleno?). Si no me salí fue porque estaba en unos cines/centro comercial en medio de la carretera sin posibilidad de volver por mí misma a la civilización.
Sin duda, la dirección de Columbus, capaz de dar ese toque mágico a las primeras entregas, y de Yates, con su oscuridad, me parecen mucho más acertadas.

Inés Cruz dijo...

Totalmente de acuerdo contigo...

Siento no haberte esperado al final... quedé con la Flowers, que tampoco la había visto! hay muchos estrenos estos días, quedamos para alguno?

Martina dijo...

Inesita,a mi también es sin duda la que mas me ha gustado de la saga! Me encanto la narrativa del cuento,con esas imágenes tan originales y bonitas. Necesito que salga la segunda parte ya!!!

Un beso y buen puente!

Inés Cruz dijo...

No podría estar más de acuerdo... cuando vi el final dije: ya está, me la cortan aquí estos guarrones!!!!!!!!