sábado, 9 de febrero de 2013

La Joyería Art Déco III: Las Joyas de los Marajás

Ya hemos dicho en los posts anteriores la importancia que tuvieron los viajes a Oriente para la evolución de la joyería de la época. El precursor de todo aquel movimiento oriental fue Jacques Cartier, que fue una fuerza de modernidad en la joyería con sus innovaciones en diseño y materiales.

Gran parte de aquella modernidad le vino de sus frecuentes viajes, sobre todo a Oriente, cultura de la que quedó prendado. Desde su primer viaje en 1911, Jacques Cartier viajó a la India, fue allí donde aprendió nuevas técnicas, tallas y diseños que causaron sensación en la Europa del momento, como las piezas de la colección Tutti Frutti del post anterior.

Pero la fascinación no fue sólo suya. Jacques Cartier fue fue testigo en aquellos viajes del gran respeto y admiración que las joyas y relojes parisienses suscitaban en los marajás. Aquellos hombres, dueños de colecciones de piedras preciosas que parecían haber salido de cuentos de aventuras acabaron confiando en el joyero con los ojos cerrados, confiándole sus propias piedras para que las montara en piezas contemporáneas, generalmente en platino. Hay que tener en cuenta que las joyas de un marajá eran símbolos importantes de su poder político, por lo que os podéis hacer una idea de la importancia que aquellos encargos representaban.


Algunas piezas (ornamentos para turbantes, brazaletes de antebrazo, collares de gala) fueron forjadas con formas tradicionales indias, mientras que otras joyas se elaboraron con un estilo completamente nuevo y moderno.


El encargo más espectacular de todos fue la remodelación de las joyas de la corona de Sir Bhupindra Singh, Marajá de Patiala, cliente dueño del collar más grande fabricado por la casa hasta el momento que incluía el famoso diamante De Beers, de 234,69 quilates, y 5 vueltas con 2.390 brillantes, ni más ni menos.


Con el tiempo, los marajás más ricos de la India se convirtieron en clientes de Cartier: el Marajá de Kapurthala, el Marajá de Nawanagar, el Aga Khan, el Sultán de Mysore, el Nabab de Rampur, el Nizam de Hyderabad...


Para terminar con esta temática de la joyería Art Déco, una historia cuya protagonista fue una española, Anita Delgado, y que guarda relación con la joyería, Cartier y los marajás. Cuenta la historia que el Marajá de Kapurthala. Cuenta la historia que se conocieron durante las festividades de la boda de Alfonso XIII y la Reina Victoria Eugenia, cuando el marajá asistió a uno de los bailes de los que ella era protagonista. A pesar de las reticencias de ella al principio, acabaron casándose, primero en París por lo civil, y más tarde en India, momento en que Anita empezó a lucir las imponentes joyas que el marajá le regalaba. Una de ellas, la más famosa sin duda, es este adorno de cabeza con una impresionante esmeralda, piedra que solía lucir el elefante más viejo del marajá (su animal más preciado).


Las fotos de estos post han sido sacadas de varias fuentes y sólo su montaje en collage me pertenece. La información, como ya he mencionado, procede principalmente  de la conferencia en ISEM FBS de Inmaculada Aroca.


1 comentario :

Fish In A Desert dijo...

Hola!! Me encanta todo lo relacionado con el Art Decó y el Art Nouveau, y las joyas de esa época siempre me han fascinado. Así que me encanta esta serie de posts y espero con ganas el siguiente. Qué genial idea!!

XX http://miramodernonosoybethditto.blogspot.com.es