viernes, 23 de noviembre de 2012

Hola Mónica!

Si recordáis el otro día en vez del clásico “Today I’m wearing” os enseñé unas fantásticas fotografías que me hizo Mónica, prometiéndoos también hablaros de su proyecto empresarial más adelante, y eso es lo que me dispongo a hacer.


Mónica empezó su relación con el arte desde muy pequeña, cuando dibujaba junto a sus padres, relación que se fue afianzando a través de las clases de dibujo y, posteriormente, con sus estudios artísticos, donde Mónica, además de dar rienda suelta a su pasión, conoció a los que hoy puede llamar sus amigos.

Aunque hoy escribo este post para enseñaros su trabajo fotográfico, lo cierto es que Mónica empezó soñando con ser una gran diseñadora de moda, e incluso se matriculó en Estilismo de la Indumentaria y Patronaje Industrial para llevar a cabo su sueño. Sin embargo, el destino le tenía reservada una sorpresa, en sus propias palabras “en la escuela de artes donde estudiaba teníamos la asignatura de fotografía, fue entonces cuando el flechazo con la imagen me atravesó, ese misterio que rodeaba a la fotografía me engancho y no he podido soltarme”.


A partir de entonces cambió el rumbo de sus estudios, y los lapiceros fueron cambiados por objetivos y cámaras. Varias personas contribuyeron a que se desarrollara su perfil en este campo: Su profesor, Paco Morillo, la enseñó a contar historias con sus imágenes, y su jefa por aquel entonces, Elena Recio, fue quien desplegó sus alas y confió en ella para que hiciera de su pasión también su trabajo. Es gracias a ellos por los que Mónica puede hoy dedicarse a lo que le apasiona, algo que lamentablemente no todos pueden hacer. 

Pero como estáis viendo en estos ejemplos que os estoy colgando, el trabajo de Mónica va más allá de fotografiar producto. Gracias a sus compañeros de L-15, de su “culo inquieto” – como dice ella – tenemos la suerte de poder disfrutar de tan espectaculares fotografías de conciertos, retratos como el mío e instantáneas varias a través de las cuales Mónica cuenta su historia.


Ahora, en su tiempo libre, Mónica libera su creatividad en el que ella y sus amigos llaman “El Jardín del Arte” un taller en un antigua galería donde van a pintar, hacer grabados, manualidades varias y por supuesto fotografía. Si queréis conocer de estos proyectos, no dejéis de pasaros por su web, su página de facebook y su flikr (prometo que la decepción está vetada si las visitáis), y si tenéis un proyecto creativo en el que necesitéis ayuda, no dudéis en poneros en contacto con ella. No sólo contactaréis con una gran profesional, sino también con una estupenda persona.


1 comentario :

Mónica Martínez dijo...

Muchisimas gracias por tu tiempo, confianza y tus palabras!!! estoy emocionada y entusiasmada, esto es sólo el principio, me has renovado las fuerzas y las ganas de seguir luchando. GRACIAS!!