domingo, 29 de abril de 2012

Festival des Métiers d'Hermés

¡Qué bonito es poder asistir a iniciativas como éstas!, aunque fuera en una mañana tan triste climáticamente hablando como la de ayer. Me encanta que las grandes marcas de lujo, las que basan su éxito en la artesanía, abran sus puertas a los mortales para que podamos disfrutar, entender y conocer el proceso creativo que conllevan sus productos y que visto lo visto justifica su precio.

Como ya lo hiciera LVMH en sus Journées Particulieres (si queréis disfrutar del proceso de fabricación de un Amazona de Loewe, os invito a pasaros por este post), esta vez ha sido la casa Hermès la que ha organizado unas jornadas de puertas abiertas en la Fundación Carlos de Amberes bajo el título "Festival des Métiers", para dar a conocer a algunos de sus artesanos y los procesos de creación de algunas de sus familias más emblemáticas como los bolsos, las complementos para la equitación, o los pañuelos.


Hemos empezado, como no podía ser de otra forma, aprendiendo a fabricar un Kelly Bag, aunque según nos ha contado la artesana - una de los 2.000 que trabajan para la firma en Francia - el proceso es muy parecido al de un Birkin y en ambos casos se tarda alrededor de 20 horas en tenerlo preparado.


Hemos visto cómo se marcan las costuras con una especie de tenedor para que posteriormente  las puntadas queden uniformes (en el vídeo a continuación), aprendido que aunque las pieles tienen diferente procedencia, el proceso de fabricación es 100% francés, nos hemos sorprendido al ver enhebrar la aguja en el hilo de coser (previamente embadurnado de cera de abeja blanca o natural, dependiendo del color de la piel que se esté tratando) o, incluso, ayudado a la artesana... mi madre ha tenido la fortuna de sujetarla el bolso mientras nos enseñaba cómo se daban las puntadas.


Aunque su puesto no era el más concurrido precisamente (más bien todo lo contrario), un caballero nos ha mostrado los secretos de una buena silla de montar de Hermès... no mucha gente sabe que los orígenes de la firma fueron eminentemente ecuestres.


Para continuar, hemos seguido muy de cerca el ensamblaje de las piezas que componen un brazalete rígido de Hermès, cuya fabricación supone unas 4 semanas de trabajo, dado el elevado número de diminutos diamantes que estas piezas poseen. Ha sido bastante curioso poder observar al microscopio el trabajo de la artesana... 
...Y tanta minuciosidad no sólo es terreno de la joyería, también de los relojes. Diminutas piezas aguardaban pacientes en cola para que la chica encargada de montarlas las fuera introduciendo una a una en el mecanismo bajo la atenta mirada tanto de niños como mayores.



También hemos visto el pintado de la cerámica (que es de las cosas que más ha llamado la atención a los niños allí presentes, no sé bien si por la encantadora artesana, por los vivos colores, o por la cercanía del proceso hacia los críos... después de todo ¿quién no ha pintado un cenicero/plato para el día de la Madre o el Padre); o la decoración con oro. En este último puesto nos hemos detenido algo más, por lo curioso del proceso: una vez las copas están grabadas con una especie de relieve, toca decorarlas con una pintura a base de polvo de oro y aceite. Se hornean (lo que provoca que queden con un aspecto mate) para fijar el oro, para más tarde pulirlas a mano con arena de sílice para hacerlas brillar. Curioso de verdad... y apuesto a que desconocido para muchos.



Y para acabar la visita, aunque aún nos quedaran un par de stands por visitar), intentamos colarnos en la clase sobre cómo fabricar uno de los ya míticos pañuelos de seda, tarea ardua donde las hubiera, a la vista de la cantidad de personas que lo rodeaban. Aún así, conseguimos acercarnos lo suficiente para escuchar cómo siguen un proceso de impresión por capas (para más información, podéis ver el proceso más detenidamente en este post sobre los pañuelos de seda de Loewe) que es fijado por vapor muy caliente para posteriormente dejarlo secar durante un día, un proceso que deja al pañuelo con aspecto casi de canvas, dada su rigidez. Para solucionarlo, se lavan después los pañuelos en un agua especial casi esterilizada con un aceite (marca especial de la casa, con una receta antiquísima de la Provenza) tantas veces como sea necesario para hacerlos adquirir su suavidad característica. Posteriormente, son las costureras las que entran en juego, cosiendo las costuras de los pañuelos en canutillos... curiosamente al revés de lo que se haría normalmente como marca de Hermés. Les lleva 45 minutos por pañuelo.


Y aquí el artesano nos hace una recomendación: ¡¡nada de lavar los pañuelos en casa!! ni a mano ni mucho menos, en la lavadora. Mejor llevarlos a la tintorería, aunque salga algo más caro, porque si no corremos el riesgo de que pierdan su apresto y su color. Tampoco hay que planchar los bordes... se perderían los canutillos de las costuras que tan característicos los hacen...

... y si no, que se lo digan a la señora del público, que aprovechando que termina la clase, ofrece su pañuelo al artesano para que lo vea, quién queda instantáneamente maravillado, porque lo reconoce como una reliquia de más de 70 años. "Observen - nos dice - esta maravilla. Pueden ver qué es antiguo porque los colores han desbordado ligeramente las líneas que los contenían", y nos enseña a todos entusiasmado cómo está en perfectas condiciones. Pero su asombro estará por aumentar (y si no, mirad detenidamente la fotografía de más abajo) cuando la misma señora le muestra su bolso: Un Kelly de 76 años de color marrón, tan fabuloso que se vuelve a la traductora, a su compañera y al público extasiado, contándonos lo fantástico que es poder tener una pieza de coleccionista ante nosotros, con la que poder demostrar que no se compra la marca cuando se compra uno de sus productos, si no la calidad que los hacen perdurar. Una forma fantástica de terminar nuestra visita.


"Bichonner, fileter, cadrer, couper, coudre, perler, griffer, astiquer, roulotter… Este es el enigmático lenguaje de los talleres de Hermès", espero habéroslo podido mostrar desde la pequeña ventana de mi blog.

[Todas las fotografías son de mías.
Por favor, si quieres utilizarlas, ponte en contacto conmigo]

4 comentarios :

Celeste dijo...

Estas iniciativas nos hacen entender la palabra moda. Una crónica genial.

Besos

C

Javi dijo...

Inés!, gracias por acercarnos, y hacer estas geniales crónicas, de estos eventos tan interesantes para descubrir los entresijos de estas marcas.

Ines Cruz dijo...

Gracias a los dos por vuestros comentarios, me alegro que os haya gustado.

Un beso!

Beachu Rodríguez dijo...

Me encantó!!! Me hubiera quedado horas contemplando... la pena es que no haya estado más tiempo!
Muy bueno el post Inés!
Un besote!
Bea
http://wannacraze.blogspot.com