viernes, 3 de marzo de 2017

Recomendaciones de Agnes: La cocina de San Antón


El otro día tuvimos un día un poco complicated en la oficina, así que salir a comer era una medida más que necesaria. La suerte de trabajar en el centro de Madrid, es que hay muchos sitios que ir a tiro de piedra, como fue el caso: La Cocina de San Antón.


Situado en el ático del Mercado de San Antón, se trata de un restaurante que, a simple vista es moderno, ecléctico y divertido. Un mini-huerto urbano te da la bienvenida en el amplio descansillo de la escalera, seguido de unos cerditos esculturales en varios colores que te avisan de lo que  más tarde, carta en mano, descubrirás: que comerás como un cerdo (también porque uno de sus patrocinadores y proveedores es la empresa de Jamón 5Jotas)


La decoración alterna muebles modernos en maderas claras con estampados selváticos - parece que hoy en día, si tu restaurante no tiene una selva no eres nadie - y mucha, mucha luz natural gracias a las ventanas y cristaleras que cubren las paredes de gran parte del espacio. Al fondo, un mural divertidísimo al más puro estilo street art.

Mi compañera de trabajo y yo optamos por comer el menú del mediodía que, por menos de 14€ se compone de primero, segundo, postre o café y bebida, y cuyas raciones lo hacen más que recomendable, además de los sabores. Decidimos probar cuantos más platos mejor y compartimos, y ninguno de los platos nos decepcionó.


Comenzamos con una ensalada de pasta y pollo y unas patatas a la brasa con chimichurri que a mí, me enamoraron. De segundo elegimos la pluma y el salmón - nos va lo de mar y montaña - y lamento confesar que no acabamos con los platos, ya os comentaba que las raciones son buenas.


Uno de los detalles que me gustaron es que, al comentar mi amiga que era alérgica a las nueces, y siendo todos sus panes del día con frutos secos, le ofrecieran pan sin gluten, que trajeron calentito y envuelto en su propia bolsa de papel.

Aunque hubiéramos tomado postre, al final nos decantamos por terminar con café, que nos sirvieron en unas divertidas tazas de David Delfín.



Gran parte del año uno de los atractivos de este restaurante es la terraza, donde además de poder comer, se pueden disfrutar de cócteles y bebidas por la tarde-noche.

En definitiva, un sitio recomendable por su relación calidad-precio en el centro de Madrid.


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