miércoles, 9 de marzo de 2016

Una flor en tu solapa



Los que me conocéis, sabéis que si hay un complemento que me gusta, además de los pañuelos, son los broches. De hecho, tengo una colección de broches vintage de Lea Stein bastante estupenda… (Podéis conocer su historia en este link). Y últimamente, también me ha dado por las flores, las flores de Cilèa.

Mi primer broche flor lo compré en Londres en el V&A Museum. Su tienda es estupenda (pasaros por allí, porque las rebajas merecen la pena, y tienen un montón de libros sobre moda. De las mejores librerías temáticas, de hecho). En plenas rebajas de bisutería vi que los broches que siempre había admirado estaban hiper-rebajados, y me llevé una preciosa camelia blanca que ha hecho las delicias de mi solapa desde entonces.

Luego, a medida que he ido ahorrando, he comprado alguno más, y ahora soy poseedora de 2 preciosas orquídeas, una naranja y otra color pistacho, que no podrían ser más bonitas.


La gracia de estos broches no sólo es su colorido y relieve, sino el hecho de que están hechos de un derivado de la celulosa… vamos, que están hechos de papel tratado. Por eso tienen un aspecto tan especial cuando los miras de cerca… tienen textura.

¿Queréis conocer un poco más la marca?

Ciléa Paris fue creada por el artista Stéphane Ravel en París en 1992. Una pequeña marca de bisutería cuyos productos están todos hechos a mano por cuidadosos artesanos, haciendo que cada pieza sea diferente.

Cada broche, pendiente y figura se recortan, dan forma y pintan a mano siguiendo la tradición y la misma técnica que usaba Monique Védié (en la época de Line Vautrin – años 40-60).


Principalmente sus creaciones son con inspiración en la naturaleza: frutas, flores, animalillo e insectos pequeños… aunque alguna figura diferente tienen, como los soldados japoneses, que también son una auténtica monada.

Lo importante para saber si son auténticos, es darles la vuelta. En una pequeña pastilla que suele sostener el cierre del broche, se pueden leer, carvadas, las palabras "Ciléa Paris". Ahí va un truquito para que no os den gato por liebre...


Si queréis comprarlos, en Madrid os recomiendo Esman Arquitectos, en la Calle de Villanueva, 39. Son encantadoras y además de una enorme colección de estos broches, tienen también otros modelos art deco de los que seguro os vais a enamorar.



También podéis comprarlos en su web, donde además de subir modelos nuevos, tienen más oferta en forma de pendientes o anillos. Las fotos son casi todas de esta web.

Las fotografías no me pertenecen, aunque los collages sí. The images are not mine, but the collages are.


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