viernes, 12 de septiembre de 2014

Evening at Kauffmann's - The 2nd Skin Co.

"Una fiesta en casa de los Kaufmann está a punto de comenzar. En el jardín, junto a la piscina esperan los anfitriones. Los primeros invitados hacen su aparición. Liz, Aretha y Mrs. Davis son los primeros en llegar. Los acordes de una canción de Donna Summer suena de fondo…"

Allá por la década de los alegres 70, había un nombre que destacaba dentro de la sociedad rica americana, el de Edgar J. Kaufmann. Él y su casa (icono de la modernidad de la época) eran con y dónde dejarse ver en el entorno de Palm Springs si te considerabas parte de la Beautiful People.

Las soirées de más postín tenían lugar en su casa, y, como podéis ver en la foto, se disfrutaba de un ambiente informal y desenfadado pero con mucho glamour. En las fotos de aquella época y su ambiente han querido inspirarse los chicos de The 2nd Skin Co en su colección An Evening at Kaufmann's.

 


Las exageradas siluetas típicas de los 70 se toman como inspiración en algunas de las salidas en forma de mangas abullonadas o pantalones de pata ancha, rebajadas ligeramente para modernizarlas y adaptarlas a los tiempos que corren. De mis salidas favoritas, los minivestidos y los vestidos camiseros, o la espectacular gabardina amarilla a la que no pude quitar el ojo desde que salió.



Sí se toman las espaldas descubiertas y los escotes pronunciados como referencia literal de aquellos días de fiestas junto a la piscina, siendo dos características, junto con las lazadas, los cuellos halter y las cinturas marcadas, grandes protagonistas de la colección... una pena que las melenas sueltas de las modelos no dejaran que se apreciaran en todo su esplendor. Yo que desde mi sitio tenía un largo trecho de la pasarela en la que apreciar la espalda de las modelos, os digo que le daban un atractivo y un punto muy especial a las prendas, y ¿por qué no decirlo? muy seductor.


Los colores fuertes como el amarillo y el turquesa intenso se entremezclan con otros más atenuados, logrando unos contrastes preciosos que dotaban a la colección de una gran elegancia. El rosa palo, el visón, o los dos tonos principales atenuados se combinaban en forma de triangulaciones y mezclas de tejidos para marcar las siluetas.


Como único estampado, un dibujo floral desdibujado, presente en las 3 tonalidades básicas: rosa, turquesa y amarillo; así como en una versión brillante y monocromática bordada en lúrex sobre las prendas.


En definitiva, una colección muy elegante y sin pretensiones, pero con la que cualquiera podríamos soñar. Para mí, como os digo, lo mejor fueron las siluetas de faldas y vestidos, ya que los pantalones anchos, debido al peso de las telas, tenían un efecto raro al caminar las modelos, como si hubiera demasiada tela en la prenda.

Las fotografías que aparecen solas son mías, no siendo así las de los collages, que he obtenido de las notas de prensa.


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