martes, 16 de octubre de 2007

Esos locos bajitos...

Vengo DERROTÁ. Muy contenta, pero para el arrastre. Una ya no está para estos trotes, jajajajaja.


El motivo de mi brutal cansancio son cierto par de locos bajitos a los que he ido a visitar y cuidar esta tarde junto a mi tía la Valde. Mis sobrinillos Anita e Iñigo (o Ingo, como lo llama su hermana). Me lo he pasado genial, pero como se nota que no estoy acostumbrada… fuimos a los caballitos y me monté con ellos (anda que no hacía tiempo que no daba yo vueltas en esa locura con luces de colores), al parque, y luego ayudé a bañarles. No sabéis qué ricos mis niños.


La nena es un primor. Tiene 3 añitos nada más. Es buenísima y la mar de graciosa, muy ordenada, y algo egoísta. A pesar de dejarle bien clarito que los 2 moñigotes que les había traído de NY eran uno para cada uno, ha arramplado con los dos; para desgracia del pobre Ingo, que no ha podido casi ni olerlos. Es genial cómo cuida del cafre de su hermano, como le hace cosquillas y hace cosas para que el otro la imite… la verdad es que es muy buena. Y tiene una lenga de trapo... la mayoría de las veces se la entiende, pero cuando canta, es mejor ni intentarlo siquiera, parece tener su propio dialecto. Bueno, y había que haberla visto dicutir con mi padrea la hora de la cena, porque quería quitarle su "sambis"... cada vez que mi padre decía que se lo iba a comer él, la otra se ponía muy firme diciéndole que no... como para discutir.


Ingo, por su parte, más valdría rebautizarlo como Atila, rey de los hunos. Es más malo que ni qué, el tío. Y como encima no le tiene miedo a nada, pues ya se sabe, combinación explosiva. Me he debido hacer kilómetros persiguiéndole por el parque. Lo más gracioso es que corre como los pingüinos, espatarrao y con las manitas arriba, pero con los brazos pegados al cuerpo. Es un espectáculo. Me recuerda a mi querido hermano, que venía a ser tan malo como él. Es tremendo observarle sabiendo todo lo que ha pasado, con lo malito que estuvo de recién nacido y todo eso. Y como es tan simpático, pues para qué contaros. Estaba genial metidito en la bañera y limpiando la mampara... y cuidado con quitarle la esponja, que el numerito era fino.


Los niños es lo que tienen... que son un verdadero primor y la sal de la vida. Lo mismo el jueves repito, ya os contaré.

4 comentarios :

Belle dijo...

Bueno, ¡están monísimos! ¡E Iñigo, impresionante! Quién diría que ha estado tan enfermito….Y tus papis en plan abuelos total, ¡qué graciosos!

Natillitas dijo...

¡Qué guapos los niños!

Ya se sabe, son encantadores, pero cansar, cansan de lo lindo.

matiu dijo...

I agree with Natillas.
uhmmm,natillas...voy a tomarme una.

Agnes dijo...

Lo sé... pero yo disfruto cantidad con ellos. Y parece ser que ellos a al recíproca, porque mi tía me ha llamado para que vuelva a ir esta tarde a echarle una mano...

Nani Agnes on the way!!