sábado, 1 de septiembre de 2007

Volver

Pues eso. Ya estoy aquí. Ya estoy de vuelta... la verdad es que tenía muchas ganas... es que yo, después de un tiempo en Marbella, pues como que suelo ahogarme, ya lo sabéis los que me conocéis. Que este año me ha costado más, mucho más, llegar a ese punto, no es menos cierto. Como tampoco lo es que me mereciera esas vacaciones, este mes de absoluto y total relax, le pese a quien le pese.

Anteayer me tocó hacer maletas (por cuarta vez en menos de 2 meses este año)... "Yo siempre viajo pesada de equipaje". La frase no es mía, pertenece a un personaje de novela, y yo misma la encontré en la editorial de una de mis revistillas favoritas hará un mes ya, y me la he quedado porque me viene como anillo al dedo. Cuando cierras la maleta de vacaciones, en ella decubres que hay má que ropa. Empiezas situando en el fondo los pantalones, las faldas, lo básico. Y hasta aquí todo bien, porque esas cosas ya venían contigo. Pero luego llegan los tops pequeños (los que vinieron y los que has comprado), y a la primera dificultad te acuerdas de esa primera llamada que tendrás que hacer nada más llegar el lunes. Luego les encuentras hueco, junto a la ropa interior, en el bolsillo diseñado para ello y piensas en todos los planes que harás en los días libres que están por venir. Con los zapatos, que entrar un par, pero no más (aunque consigas elevarr la cifra a 3) en los laterales, vuelve la ansiedad, pero por poco tiempo. Miras las megasandalias que trajiste para esa fiesta que al final no fue y el panorama de la fiesta que esperas tener por tu cumpleaños a la vuelta te da ánimos para luchar por el espacio adecuado. La verdad es que organizar la maleta tiene mucho de los pequeños avatares que encuentras al poner orden en tu vida. En ocasiones hay que parar a coger aire; en otras, se permite algún caos que te aegre la existencia.

Yo, como la editora y la personaje de la novela, siempre viajo pesada de equipaje, pero también de deseos. Porque el destino al que llevas a maleta contigo siempre tiene nuevas cosas que ofrecerte. Nuevas opciones. Nuevos retos. Nuevos planes y esperanzas...

Volver. Volver para empezar de nuevo.