domingo, 29 de octubre de 2006

Sunday...

¡¡Buenos días, pezqueñuelos!!

Bien, bien… otro finde que se va, éste, menos mal, con más gloria que pena, porque ha sido animado.


Y lo primero es lo primero. Felicitar a mis amados progenitores en su 24º aniversario... ya ha comenzado la cuenta atrás para el 1/4 de siglo juntos... ¡¡qué barbaridad!!


Como ya advertí hace unos días, he decidido volver a las manualidades, y he empezado con el punto. Sí, sí, no os riáis... estoy tejiendo cual abuelita un pedazo de cosa azul. He empezado suave, con el punto bobo, y aún así ya he sacado a mi madre de sus casillas... la pobre no puede conmigo, dice que soy una inútil, pero la verdad es que es la mar de entretenido ver cómo se ofusca por mi torpeza. Con todo y con eso, ya he empezado a avanzar de verdad, ya no saco puntos de donde no los hay y le estoy cogiendo el tranquillo en serio... no sabéis lo relajante que es.


Anoche fui al cine con unos amigos a ver la última genialidad de Woody Allen, SCOOP, con la diferencia de que para mi gusto, de genialidad poca. Yo no sé qué me pasa con este hombre, pero no acabo de pillarle el tranquillo ni queriendo... no acaba de gustarme del todo, qué queréis que os diga. Vamos a ver, la película no me disgustó, no voy a engañaros, el prota está muy bien de ver y da gusto poder contemplar a actrices lejos de la anorexia como cambio. Pero la historia, no sé, es vaga...

Aquí os dejo el argumento (de filmaffinity): Sondra Pransky (Scarlett Johansson), una estudiante americana de periodismo que se encuentra en Gran Bretaña visitando a unos amigos. Durante su estancia en Londres, acude a un espectáculo de magia, donde el ilusionista (Woody Allen) la hace subir al escenario para realizar uno de sus trucos en el que ella debe desaparecer. Mientras Sondra está esperando "desmaterializarse", recibe la visita del fantasma de un reportero fallecido. Ian McShane encarna al ambicioso periodista que viaja desde el Más Allá para servirle en bandeja la exclusiva del año. El espíritu afirma que Peter Lyman (Hugh Jackman), el rico y atractivo hijo de un conocido aristócrata británico, está llevando una doble vida...


Más cosillas...

¿Nunca os ha pasado que algo que os inquietaba, aunque no fuerais conscientes de ello, y al exteriorizarlo, si fuera de manera espontánea, desaparecía?


A mi me pasó hace unos días. Bueno, eso no es del todo cierto, me pasa con bastante asiduidad gracias a este blog… pero bueno, aunque nunca de manera tan chocante como el otro día.


Circunstancias de la vida, la aparición de fantasmas pasados tenía trabajando a mi cabeza a destajo, sin descanso… a mil por hora. No era una preocupación como tal, sólo algo que desató una riada de pensamientos, que trajeron contigo algo de desasosiego.


Entonces, me puse a escribir una carta que pensaba publicar aquí.
En el silencio de mi cuarto, sentada sobre la cama, tecleaba sin parar lo que me pasaba por la cabeza… a veces ni siquiera me daba tiempo a escribirlo todo, de tan atropellado que brotaba lo que pensaba y sentía, no sólo de mi mente, sino de mi alma.

De pronto, se acabó. Mis manos dejaron de teclear como por arte de magia. Había cesado el torrente de ideas, llevándose consigo la inquietud y el desasosiego. Me quedé tan a gusto…


Y así decidí que no merecía la pena publicarlo. Se quedó ahí, en mi ordenador, hasta que un día no me de cuenta y, en una limpieza lo borre… para siempre.


Pero había tenido efecto….


A veces no puedo sino preguntarme, ¿de verdad es bueno guardárselo todo dentro? ¿No sería mejor poder desahogarnos de lo que nos preocupa directamente, con las personas involucradas y retomar el equilibrio? El problema está en que a veces eso no es posible, pues el tiempo y la vida nos roban ese derecho, o la razón nos advierte de su peligro. También puede ser que haciéndolo, cometamos un error mayor que quedándonoslo dentro. Es entonces cuando es mejor abrir el ordenador o un viejo cuaderno y ponernos a escribir todo eso que nos envuelve en un halo de inquietud, para quemarlo o borrarlo después y olvidarse siquiera de su existencia… al fin y al cabo, se trata de recobrar el equilibrio, ¿no?

1 comentario :

Matías dijo...

Inés,los links de las páginas del chocolate creo que no existen o han modificado la dirección URL...te escribí un e-mail...un beso!